La UE encarga a Acciona un plan de descarbonización para islas remotas

ACCIONA ha liderado el diseño del Plan Integrado de Desarrollo Sostenible 2023-2032 de Isla Rodrigues, una isla remota del Índico situada a 560 kilómetros de Isla Mauricio, para establecer una hoja de ruta para el lugar que compagine la biodiversidad y protección medioambiental con el progreso sostenible.

El Plan Integrado de Desarrollo Sostenible 2023-32 para Isla Rodrigues es un encargo de la Unión Europea, que financia la consultoría dentro de su política de apoyo a la resiliencia y protección de los recursos naturales de zonas vulnerables. ACCIONA lidera este mandato a través de un consorcio en el que participan, además, Cowi, Cye Consult, Poseidon y Suez.

Por sus características, Isla Rodrigues es un ejemplo de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID), reconocidos por la Organización de Naciones Unidas como territorios especiales por su reducido tamaño, que genera presión sobre los recursos y limitaciones en cuanto a diversificación económica; su situación remota y aislamiento, que dificulta el comercio, pero hace posible una biodiversidad única y una gran riqueza cultural; y su entorno marítimo, que es un importante activo turístico, pero también genera vulnerabilidad ante el cambio climático.

El estudio de consultoría hace un primer análisis inicial de los aspectos ambientales, sociales y económicos de la isla bajo el prisma de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El resultado es la identificación de ejes de actuación prioritaria en sectores estratégicos para abordar las principales brechas detectadas y un conjunto de acciones concretas para implementarlos.

Los ejes de actuación prioritarios son la protección de la diversidad y los recursos naturales; la gestión y desarrollo integral y eficiente del ciclo del agua; renovables y eficiencia energética para el autoabastecimiento; medidas de mitigación y adaptación al cambio climático; desarrollo socio-económico para el crecimiento y el empleo; agricultura, turismo y economía del mar sostenibles; innovación, digitalización e infraestructuras para el progreso; y un marco de gestión política y financiación basado en las credenciales de sostenibilidad.

Cerca de 200 acciones se materializan gradualmente. Medidas específicas como desarrollar una cadena de valor añadido para la miel o la lima; la creación de un fondo de microfinanzas o plan de ordenación territorial para el uso turístico y tácticas de gestión pública y regulación plantean una aproximación integral a cada uno de esos retos.