Cobra (ACS) obtiene 1.550 MW en la subasta de energías renovables

REVE

Iberdrola y Acciona no pujaron en la subasta de renovables.

Enel Green Power, se ha adjudicado 339 MW, en esta ocasión todos de fotovoltaica. Tras los más de 500 MW de eólica que se había adjudicado en la subasta de mayo, el grupo eleva prácticamente un 50% su parque renovable.

Cobra, filial del grupo ACS, ha sido la gran vencedora de la nueva subasta de renovables lanzada por el Gobierno con la adjudicación de 1.550 megavatios (MW) de fotovoltaica de los más de 4.000 MW de energías renovables que finalmente ha subastado el el Ministerio de Energía.

 

Gas Natural Fenosa, que en la anterior subasta fue otro de los vencedores con más de 600 MW eólicos, también se ha hecho con 250 MW fotovoltaicos.

La gran triunfadora de las dos subastas anteriores, Forestalia, se ha adjudicado 316 MW fotovoltaicos.

Forestalia fue la mayor adjudicataria de las dos últimas subastas de renovables, con un total de 1.500 MW eólicos y 108,5 MW de biomasa. De esta forma, suma 1.924,5 MW en las tres subastas.

X-Elio, grupo resultante de la alianza entre Gestamp Solar y KKR, ha entrado también con fuerza en la subasta, adjudicándose más de 450 MW fotovoltaicos, mientras que Solaria ha logrado 250 MW, también fotovoltaicos, y Prodiel se ha hecho con más de 180 MW.

También se hicieron con MW fotovoltaicos grupos como Greenalia, con más de 130 MW, o Alter, que se hizo con 50 MW, para dar a esta tecnología más de 3.500 MW de los más de 4.000 MW que finalmente se adjudicaron.

En lo que se refiere a la eólica, Capital Energy, grupo creado en 2002 y dedicado a la promoción, construcción, explotación y mantenimiento de instalaciones para la producción de energías renovables, se ha adjudicado 700 MW.

Iberdrola optó finalmente por no presentarse a esta nueva subasta. EDP Renováveis, que se había adjudicado más de 90 MW en la primera de las subastas celebrada en enero de 2016, tampoco se ha hecho con ningún MW de los que estaban en juego.

El Gobierno ponía en juego en esta ocasión al menos otros 3.000 megavatios (MW) destinados en esta ocasión únicamente a proyectos eólicos y fotovoltaicos, aunque finalmente aprovechó la puerta que había dejado abierta a ampliar la potencia subastada por encima de los MW previstos.

El resultado de la primera subasta, en la que se registró una demanda de casi 10.000 MW, de los que casi 8.000 MW fueron al precio mínimo, hizo que el Ejecutivo se apresurara para lanzar una nueva convocatoria que permitiera dar cabida a ese hambre por proyectos que se quedaron fuera en mayo, gran parte de ellos fotovoltaicos, que ha sido en esta ocasión la tecnología vencedora.

Al igual que la subasta de mayo, esta nueva puja era tecnológicamente neutra y podían participar instalaciones de tecnología eólica y fotovoltaica en concurrencia competitiva, siendo adjudicatarias las que fueran más eficientes en costes.

Después de que más del 99% del total de los 3.000 MW adjudicados en mayo fueran eólicos, la fotovoltaica, que apenas se hizo con 1 MW en la anterior subasta, se toma la revancha.

Con la adjudicación de esta nueva subasta, el Gobierno prevé prácticamente alcanzar el objetivo del 20% en materia de renovables en el horizonte de 2020, que actualmente se sitúa en el 17,3%, y seguir avanzando en el camino de la transición energética.