España, cuarta potencia mundial en patentes de energía eólica

 Ésta es una de las principales conclusiones del estudio realizado por la consultora ALTRAN, líder europeo en consultoría tecnológica e innovación, en el marco de la plataforma tecnológica Reoltec (impulsada por la Asociación Empresarial Eólica (AEE).

El Estudio del I+D+i en el sector eólico en España 2010 recoge que las empresas del sector eólico en España invierten anualmente en I+D+i alrededor de 140,3 millones de euros (cifras del año 2008). “Esta cifra no es nada despreciable teniendo en cuenta que la cobertura de la demanda de energía eléctrica en España por electricidad de origen eólico es del 12%”, señala ALTRAN. A estos 140,3 millones, hay que sumarles unos 49,2 millones de inversión pública (esta cifra es una estimación, ya que es difícil separar proyectos de las diferentes tecnologías), procedente de universidades y centros de I+D+i, lo que sitúa el total en 189,5 millones.

Aunque el esfuerzo en I+D+i realizado por las empresas del sector eólico en España es importante, éste deberá incrementarse en los próximos años si la industria quiere mantener su posición competitiva en un mercado en el que cada vez hay más competencia.

El sector privado centra sus esfuerzos inversores en el desarrollo de productos tecnológicos orientados al mercado que suponen la reducción de costes y la mejora de la fiabilidad de los productos. Por otro lado, las entidades públicas –fundamentalmente universidades- ponen el acento en proyectos ligados a la mejora ambiental y el impacto social de la eólica. Además, retos futuros como la eólica marina o la estandarización de componentes son prioridades del sector, pero no de la Administración.

De cara al futuro y ante la importancia de tener un I+D+i competitivo para mantener el posicionamiento del sector eólico español, el estudio refleja que las empresas y organismos deberán tener en cuenta aspectos como:

• Aumentar la inversión privada en I+D+i, un factor clave frente a la competencia en costes de los países emergentes.
• Crear un marco favorable y más eficiente de colaboración pública-privada en materia de I+D+i que supere las divergencias actuales.

En opinión de ALTRAN, hay que evitar que “las subvenciones se conviertan en un fin en sí mismas para empresas privadas y universidades/centros de I+D+i, y ser un medio para aglutinar esfuerzos”.

• Incrementar la colaboración internacional en áreas de interés de futuro como la eólica marina, que ya es una línea prioritaria de inversión para otros mercados eólicos internacionales.
• Aprovechar la experiencia de España en el sector eólico para adaptar máquinas a los entornos de otros países o desarrollar nuevas aplicaciones.
• Desarrollar a nivel nacional una masa crítica de centros de I+D+i de referencia en el sector eólico.

Según ALTRAN, estos factores ayudarán a reducir riesgos de posibles amenazas como la deslocalización del I+D+i del sector, la competencia en costes de países emergentes como China o la fuerte competencia desde el punto de vista tecnológico de países como Alemania, Dinamarca y Estados Unidos.

Los vehículos eléctricos con baterías de litio no emiten CO2 ni dañan el medio ambiente, siempre que la electricidad provenga de energías renovables, como la eólica, la energía solar fotovoltaica y la termosolar o solar termoeléctrica. Los aerogeneradores podrán suministrar la electricidad al vehículo eléctrico, que en un futuro servirán también para almacenar y regular la electricidad intermitente del sector eólico.

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