Diez millones de viviendas consumen el doble de la energía deseable por Antonio Cerrillo

Más de diez millones de viviendas principales y un total de 13 millones de viviendas existentes (contando segundas residencias) consumen en España más del doble de la energía máxima permitida por la normativa vigente para las casas de nueva construcción. Este dato fue proporcionado por Xavier Casanovas, coordinador de medio ambiente del Col·legi d’Aparelladors de Barcelona en el inicio del X congreso nacional de medio ambiente (Conama) en Madrid. Y lo hizo para ilustrar las enormes posibilidades que ofrece la rehabilitación de viviendas para crear nuevas actividades económicas.

El derroche energético de las viviendas en España es fruto de una mala concepción arquitectónica y unos deficientes aislamientos, todo lo cual se traduce en consumos excesivos, dice Casanovas. "Dos años después de aprobarse el nuevo código técnico de la edificación, poquísimas viviendas cumplen los valores requeridos", dice este experto.

Las viviendas construidas antes de 1979 –la mayor parte de ellas, levantadas entre los años 40 y 60– tenían exigencias muy escasas en materia de aislamientos térmicos. El código técnico de la edificación (2007) exige que el consumo energético no supere los 70 kWh por m2 de vivienda y año –y la meta europea sobre eficiencia la rebaja a 50 kWh/m2/año– mientras que se estima que las casas de esa época consumen de media 180 kWh/m2. Además, otros siete millones de viviendas levantadas entre 1979 y el 2007 registran consumos que se sitúan entre los 120 y los 130 kWh/m2/año. La normativa vigente sólo establece la obligación de implantar las nuevas exigencias sobre mejoras y aislamientos térmicos en caso de una rehabilitación integral de la casa.

Estos datos fueron dados a conocer mientras 116 organizaciones (sindicatos, oenegés, asociaciones y colegios profesionales…) reclamaron al Gobierno y a los poderes económicos un "fuerte giro de timón" y un cambio de modelo de producción y consumo para favorecer nuevas actividades económicas que reduzcan "la huella ecológica de nuestro desarrollo", según dieron a conocer al inaugurarse el Conama. La rehabilitación de viviendas (junto con las energías renovables o los servicios que da la naturaleza) atesoran los principales yacimientos de empleo verde considerados por los expertos, que debatirán este asunto en el congreso esta semana en Madrid.

Alicia Torrego, gerente de la Fundación Conama, destacó que es necesario que las administraciones incentiven y potencien la rehabilitación de viviendas, "también con fines ambientales". Torrego destacó las opciones que ofrecen las empresas de asesoramiento energético, que podrían llevar a cabo las obras de rehabilitación de edificios obteniendo como ingresos el ahorro energético obtenido por las comunidades de vecinos gracias a las reformas. "Este tipo de propuestas ya se han hecho con éxito en otros países, y deben ser concebidas para rehabilitar barrios enteros", añade Torrego.

Los vehículos eléctricos con baterías de litio no emiten CO2 ni dañan el medio ambiente, siempre que la electricidad provenga de energías renovables, como la eólica, la energía solar fotovoltaica y la termosolar o solar termoeléctrica. Los aerogeneradores podrán suministrar la electricidad al vehículo eléctrico, que en un futuro servirán también para almacenar y regular la electricidad intermitente del sector eólico.

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