China: de mayor contaminador al mayor promotor de las energías renovables

China, el mayor contaminador mundial, ha lanzado un amplio programa de ayudas al desarrollo de las energías renovables y al sector eólico, que atrae a las empresas extranjeras confrontadas a restricciones presupuestarias en sus países, como Gamesa o Vestas.

En un laboratorio cerca de Tianjin (norte), especialistas crían miles de millones de microorganismos con el objetivo de producir enzimas capaces de transformar los desechos industriales en biocombustibles no contaminantes.

La instalación pertenece a Novozymes, una empresa danesa que figura entre las empresas extranjeras cada vez más numerosas en beneficiarse de las inversiones masivas de China en las tecnologías verdes.

"La situación nunca ha sido tan buena", declara el presidente de Novozymes China, Michael Christiansen. El gobierno chino anunció que iba a gastar unos 750.000 millones de dólares (566.000 millones de euros) para desarrollar energías renovables durante esta década, con el objetivo de lograr su objetivo de cubrir el 15% de sus necesidades de consumo a través de fuentes energéticas renovables en 2020.

"China es vista como un muy buen mercado para comercializar tecnologías a gran escala, así como para generar una ventaja competitiva a largo plazo en torno a las tecnologías limpias", indica el experto Ben Warren, de la consultora Ernst & Young.

El gigante asiático birló este año a Estados Unidos el título de mercado más atractivo para invertir en energías renovables, según un informe publicado en septiembre por Ernst & Young.

China también pasó al frente en cuanto a la energía eólica, tras haber anunciado un plan para instalar una capacidad de producción de 90.000 megavatios de aquí a 2015.

En Occidente, "la situación es difícil para las empresas, porque tenemos problemas para encontrar financiamiento", explica el presidente de la norteamericana Cleantech Group, Nicholas Parker, cuya compañía se especializa en la investigación de tecnologías limpias.

"La construcción de parques eólicos se financian con préstamos, que se frenaron a raíz de la crisis. En China ese problema no existe", agrega.

Las tecnologías verdes son favorecidas además por las municipalidades que ofrecen terrenos gratuitos o dinero para la investigación o desarrollo del sector, así como por los bancos chinos que conceden préstamos a tasa menos elevadas que en Estados Unidos.

"Aparentemente, China posee en la actualidad las ayudas más eficaces para la producción de energías renovables", estima el analista Michal Meidan, de Eurasia Group, un gabinete de consultores especializado en análisis de riesgo político.

La demanda de financiación para el desarrollo de energías renovables en China podría alcanzar los 3 billones de yuanes (unos 450.000 millones de USD) hasta 2020, según un responsable gubernamental citado por China Daily.

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