Campaña de manipulación de HidroAysén en Chile

La campaña del terror y la estrategia del director ejecutivo del Proyecto de HidroAysén (PHA), en el sentido de que los chilenos quedaríamos sin luz eléctrica, se le ha vuelto en contra. En primer lugar, porque no es así, y porque los tres mitos que han instalado en Chile son sólo eso, mitos. La legítima reacción de la ciudadanía ha permitido reabrir el debate y que entren aires nuevos a un sector muy cerrado.

Estos tres mitos: la demanda eléctrica se duplica cada 10 años (7%); las Energías Renovables No Convencionales (ERNC), son una apuesta muy a futuro y serían tres a seis veces más caras que los megaproyectos hidroeléctricos, y no existen otras alternativas económicas a HidroAysén, salvo más carbón y combustibles fósiles. A éstos se ha agregado que los megaproyectos y, en particular, el PHA, sería “limpia”, “chilena”, “ambientalmente responsable” y “eficiente”.

Caída mito 1: el PIB crece más que la demanda energética por alto precio de los combustibles, cambios tecnológicos, eficiencia y ahorro. La demanda se ha ido frenando y bajará al 4%. Además, los potenciales de las ERNC resultan más que suficientes.

Caída mitos 2 y 3: las Energías Renovables No Convencionales son cada vez más económicas. De acuerdo al Estudio Bloomberg, New Energy Finances y Valgesta, contratadas por la NRDC a costos nivelados, es decir, competitivos y rentables y en procesos competitivos para contratos de energías reales, se tiene: el 2011 biogás, pequeñas y medianas hidroeléctricas (potencial de 18.000 MW, ACERA), biomasa, geotermia y eólica ya son competitivas.

En 2020 se incorporan termosolar (24 Hrs.) y fotovoltaica, y en 2030 todas las Energías Renovables No Convencionales  serán más económicas y competitivas que las fuentes de energía convencionales (termoeléctricas y megaproyectos). Al PHA hay que agregarle además los 3.800 millones de dólares de la línea de transmisión. Si a lo anterior le sumamos la aberración ambiental de esta línea de 2.300 kms., y el riesgo de falla por lo vulnerable, se entiende claramente el malestar ciudadano.

El tema no es sólo no a las represas, sino es Patagonia Siglo XXI una mejor opción y Energías Renovables No Convencionales la solución para la energía de todos los chilenos. Una buena y noble causa. Más que un paso necesario, ha sido un tropiezo innecesario.

Los vehículos eléctricos con baterías de litio no emiten CO2 ni dañan el medio ambiente, siempre que la electricidad provenga de energías renovables, como la eólica, la energía solar fotovoltaica y la termosolar. Los aerogeneradores podrán suministrar la electricidad al vehículo eléctrico, que en un futuro servirán también para almacenar y regular la electricidad intermitente del sector eólico.

Por Antonio Horvath K., senador, www.estrategia.cl/