Eólica en Canarias: proyectos eólicos peligran por normativa

La nueva norma establece para Canarias 600 megavatios (160 para repotenciar los parques eólicos y 440 del concurso eólico). En las Islas hay instalados 190 MW. Con la instalación de los 440 nuevos megavatios eólicos, el Estado se ahorraría los cien millones de euros del sobrecoste de las eléctricas en Canarias. Además, las corporaciones locales se beneficiarán de ocho millones del canon del 9% de los convenios.

El sector empresarial eólico va a pedir al Ministerio de Industria la exclusión de las instalaciones de producción de energía eléctrica mediante tecnología eólica ubicadas en Canarias del ámbito de aplicación de la nueva normativa, que limita las primas a la producción de las primeras 1.500 horas.

El presidente de la Asociación Eólica de Canarias, Ernesto Pérez, expresó que con tal propuesta los empresarios no podrían asumir los 800 millones que costaría la inversión, porque sus primas se reducirían entre el 50% y 65%. Los empresarios canarios, apoyados por la Asociación Empresarial Eólica (AEE), se basan en la petición de exclusión en la insularidad y ser ultraperiférica, la singularidad de la producción eléctrica, con seis sistemas aislados, y la aplicación de la Ley de Sostenibilidad. A eso se une la dependencia energética de combustibles fósiles, la pérdida de competitividad de la Comunidad Autónoma, los sobrecostes de instalación, explotación y mantenimiento.

Pérez apunta que "el sistema eléctrico canario no se basa en un mercado competitivo de generación de energía eléctrica, sino en un sistema de despachos por costes variables del sistema eléctrico de Canarias". También complica tal producción la inexistencia e imposibilidad de instalación de grandes parques eólicos de gran potencia, por ser más adecuados a los sistemas eléctricos aislados, y por las restricciones territoriales.

Por último, los empresarios defienden su exclusión por el ahorro de coste presupuestario que el régimen especial eólico supone. El resto de España recibe una prima que hace que el precio final percibido por la eólica supera a la del mercado, mientras en Canarias, por su estructura de costes, el régimen ordinario de producción es más costoso. "Incluso por encima de generación especial eólico", insisten. Pérez recuerda que el Estado paga mil millones a las eléctricas por el sobrecoste que tiene su generación en Canarias.

Los vehículos eléctricos con baterías de litio no emiten CO2 ni dañan el medio ambiente, siempre que la electricidad provenga de energías renovables, como la eólica, la energía solar fotovoltaica y la termosolar o solar termoeléctrica. Los aerogeneradores podrán suministrar la electricidad al vehículo eléctrico, que en un futuro servirán también para almacenar y regular la electricidad intermitente del sector eólico.