Parque eólico de Panamá demuestra validez de energía limpia

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A un año hoy de su puesta en funcionamiento, el parque eólico Laudato Si de Penonomé, en la central provincia de Coclé, demuestra el alcance y validez de las energías renovables.

 

Según la empresa UEP Penonomé II, S.A., en el último año el país pudo contar con la generación de mil gigawatts hora (Gwh) durante la época seca, momento en que la producción hidroeléctrica disminuye considerablemente.

UEP Penonomé II, S.A. es la compañía subsidiaria de InterEnergy Holdings, entidad responsable de la construcción de la obra a un costo de 430 millones de dólares.

Con 86 aerogeneradores, Laudato Si es considerado el parque eólico más grande de Centroamérica y el Caribe, con una capacidad promedio de producción del 12,5 por ciento de la demanda eléctrica nacional y hasta un 25 por ciento durante el periodo seco.

Dichas cifras significan la posibilidad de abastecer de energía eléctrica limpia a más de 125 mil familias al año, precisó la entidad constructora del proyecto, cuya generación reporta un ahorro de hasta 78 millones de dólares anuales al Sistema Eléctrico Nacional.

Resaltó que la producción de energía limpia también evita la emisión de más de 450 mil toneladas de carbono al ambiente, mil de óxido de nitrógeno y 500 de azufre, además de la reducción aproximada de 900 mil barriles de petróleo al año.

Estas cifras evidencian no solo que la energía eólica es una industria viable económicamente y amigable con el medio ambiente, sino también la eficiencia y estabilidad productiva del parque eólico de Penonomé, apuntó la fuente.

Estrategias como estas forman parte de la diversificación de la matriz energética nacional, la cual busca aliviar la dependencia de los combustibles fósiles importados, estabilizar los precios del servicio eléctrico y contribuir con la reducción de las emisiones de carbono.

En declaraciones recientes a Prensa Latina, la gerente general de la instalación, Jamilette Guerrero, explicó que la misma está interconectada con el sistema nacional de transmisión eléctrica y su nivel de generación dependerá de los vientos, cuyo comportamiento oscila según la época del año.

La velocidad mínima requerida es de tres metros por segundo para producir energía, y la ubicación en diferentes ángulos, además de los movimientos propios de las aspas de los aerogeneradores, permite aprovechar corrientes de aire en cualquier dirección, explicó.

Laudato Si fue el nombre escogido en honor a la Segunda Encíclica del papa Francisco, en la que hizo un llamado a cuidar el planeta mediante un cambio en los estilos de vida, producción y consumo para combatir el calentamiento global, en defensa de la naturaleza y las reformas energéticas.

En marzo de 2016, el ejecutivo aprobó el Plan Energético Nacional 2015-2050, a fin de trazar un programa para los próximos 35 años, que permita que al menos un 70 por ciento de la matriz eléctrica provenga de fuentes renovables, con énfasis en las energías solar y eólica.