Así, Andalucía cuenta con 147 parques eólicos en funcionamiento con una potencia instalada total de 3.322 MW (megavatios), lo que la sitúa como la cuarta comunidad española con mayor potencia eólica total conectada a red, por detrás de Castilla y León, Castilla la Mancha y Galicia. La potencia eólica andaluza puede abastecer las necesidades energéticas equivalentes a 1,59 millones de hogares y aportar energía suficiente para encender más de 330 millones de bombillas. Además, evita la emisión de más de 2,42 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, como si retirásemos de la circulación 1,57 millones de vehículos. La Agencia Andaluza de la Energía, entidad adscrita a la Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, ofrece estos datos con motivo de la celebración del Día Mundial del Viento el 15 de junio, iniciativa europea para divulgar los beneficios del aprovechamiento del viento como fuente energética, entre los que destacan el ser un recurso inagotable de energía y no producir emisiones contaminantes. La Junta de Andalucía tiene entre sus objetivos el aprovechamiento de las energías renovables para compensar la ausencia de combustibles fósiles, de ahí su apuesta decidida por un modelo energético basado en el uso de recursos autóctonos e inagotables como el sol o el viento. En el campo de la energía eólica, la política desarrollada por el Gobierno andaluz ha permitido que la región multiplique por diez la potencia instalada en los últimos diez años. Respecto a la producción eólica, ésta se ha multiplicado por más de trece en ese decenio. Esto ha originado que la aportación de la energía del viento a la generación total de electricidad, proveniente de generadores renovables y convencionales, se haya incrementado de un dos por ciento a un 19 por ciento en este periodo (datos oficiales a 2013). De esta forma, la tecnología eólica alcanza el segundo puesto como la que más aporta al sistema generador de electricidad en Andalucía, por detrás tan solo, de las centrales térmicas de carbón. BALANCE REGIONAL Cádiz, poseedora de un gran potencial eólico, es la provincia que registra mayor presencia de instalaciones de aprovechamiento de energía eólica, con 67 parques y 1.307 MW de potencia instalada. Le siguen Málaga, con 23 parques y 570 MW, y Granada, con 20 parques y 400 MW. Almería cuenta con 19 parques y 511 MW; Huelva, con 12 instalaciones y 384 MW; Sevilla, con 5 parques y 135 MW; y, finalmente, la provincia de Jaén, que posee un parque eólico de 15 MW de potencia. Además, en Andalucía existen cuatro parques experimentales que suman 25,5 MW, uno en la provincia de Málaga y tres en Granada. Estos parques suponen una importante contribución para el sector eólico ya que permite el estudio de posibles innovaciones en los equipos eólicos que contribuyen a una mejora en la eficiencia energética, la optimización de equipos y aprovechamiento de un abanico más amplio de vientos de distintos comportamientos, nuevas máquinas mayores, etc.

Eólica en Andalucía encabeza producción de electricidad de energías renovables

REVE

Energías renovables: Eólica es la que más electricidad produjo en Andalucía.

El fuerte crecimiento de la tecnología en las energías renovables ha permitido que hoy en día la energía eólica produzca el 50 por ciento de la electricidad renovable en Andalucía, siendo la fuente que mayor aporte realiza seguida de la energía termosolar, responsable de un 16 por ciento de la producción.

Así, Andalucía cuenta con 147 parques eólicos en funcionamiento con una potencia instalada total de 3.322 MW (megavatios), lo que la sitúa como la cuarta comunidad española con mayor potencia eólica total conectada a red, por detrás de Castilla y León, Castilla la Mancha y Galicia.

La potencia eólica andaluza puede abastecer las necesidades energéticas equivalentes a 1,59 millones de hogares y aportar energía suficiente para encender más de 330 millones de bombillas. Además, evita la emisión de más de 2,42 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, como si retirásemos de la circulación 1,57 millones de vehículos.

La Agencia Andaluza de la Energía, entidad adscrita a la Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, ofrece estos datos con motivo de la celebración del Día Mundial del Viento el 15 de junio, iniciativa europea para divulgar los beneficios del aprovechamiento del viento como fuente energética, entre los que destacan el ser un recurso inagotable de energía y no producir emisiones contaminantes.

La Junta de Andalucía tiene entre sus objetivos el aprovechamiento de las energías renovables para compensar la ausencia de combustibles fósiles, de ahí su apuesta decidida por un modelo energético basado en el uso de recursos autóctonos e inagotables como el sol o el viento. En el campo de la energía eólica, la política desarrollada por el Gobierno andaluz ha permitido que la región multiplique por diez la potencia instalada en los últimos diez años.

Respecto a la producción eólica, ésta se ha multiplicado por más de trece en ese decenio. Esto ha originado que la aportación de la energía del viento a la generación total de electricidad, proveniente de generadores renovables y convencionales, se haya incrementado de un dos por ciento a un 19 por ciento en este periodo (datos oficiales a 2013). De esta forma, la tecnología eólica alcanza el segundo puesto como la que más aporta al sistema generador de electricidad en Andalucía, por detrás tan solo, de las centrales térmicas de carbón.

Cádiz, poseedora de un gran potencial eólico, es la provincia que registra mayor presencia de instalaciones de aprovechamiento de energía eólica, con 67 parques y 1.307 MW de potencia instalada. Le siguen Málaga, con 23 parques y 570 MW, y Granada, con 20 parques y 400 MW. Almería cuenta con 19 parques y 511 MW; Huelva, con 12 instalaciones y 384 MW; Sevilla, con 5 parques y 135 MW; y, finalmente, la provincia de Jaén, que posee un parque eólico de 15 MW de potencia.

Además, en Andalucía existen cuatro parques experimentales que suman 25,5 MW, uno en la provincia de Málaga y tres en Granada. Estos parques suponen una importante contribución para el sector eólico ya que permite el estudio de posibles innovaciones en los equipos eólicos que contribuyen a una mejora en la eficiencia energética, la optimización de equipos y aprovechamiento de un abanico más amplio de vientos de distintos comportamientos, nuevas máquinas mayores, etc.