Impsa, líder latinoamericano en hidroeléctrica y eólica, con proyectos en energías renovables en 30 países

Eólica Impsa declarada en bancarrota en Brasil

REVE

Se trata de la filial de energía eólica Wind Power Energy. Dos acreedores presentaron cargos en su contra por no pagar una deuda contraída de U$S4,7 millones.

La noticia que se conoció esta semana a través de la agencia Bloomberg y rápidamente se difundió también en los medios locales y dejó desconcertados a los administradores en Mendoza que desconocían el repentino fallo.

“No hemos sido notificados legalmente aún. Nos ha tomado por sorpresa. Hasta el momento lo único que sabemos del asunto es lo que se difunde a través de la prensa”, dijo a Diario UNO Ismael Jadur, gerente de Marketing y Relaciones Institucionales de la compañía, a la par que se comunicaba con sus compañeros y superiores radicados en Brasil.

Según trascendió, la empresa de Enrique Pescarmona fue declarada judicialmente en quiebra tras el pedido de dos acreedores que reclaman una deuda de U$S4,7 millones, equivalentes a R$10,6 millones. Un monto pequeño en relación con los volúmenes de ganancias e inversiones ejecutadas por IMPSA en ese país.

Tal como explicó Jadur, esta filial es una de las unidades de negocio más rentables de toda la compañía y ocupa el 30% de los parques eólicos existentes en Brasil. Asimismo, tiene cerca de 700 operarios trabajando en sus  plantas y más de 2.000 millones (U$S881,70 millones) de reales actualmente en ejecución. Wind Power posee 330 megawatts de campos eólicos operando en Brasil, y otros 480 megawatts en construcción. Actualmente, es  el tercer mayor productor de energía eólica en el país vecino, con una participación en el mercado del 6,4%. Tiene contratos para abastecer con 287 generadores eólicos a veinte distribuidoras eléctricas brasileñas antes del  2018.

Los querellantes
Las empresas que reclamaron la deuda son Libra Terminal Valongo SA y Libra Terminais SA. Ambas fueron las encargadas de declarar ante el juez Rafael Jose de Menezes, quien falló en contra de IMPSA. En adelante, según  declaró este magistrado en una entrevista, IMPSA puede pagar y salir de la bancarrota. Tiene 15 días para apelar el fallo en el tribunal de Justicia, ya que si no lo hace el proceso de quiebra continuará.

En Brasil la  bancarrota sería el primer paso en la ruptura de negociaciones entre acreedores y deudores.

Pescarmona obtiene la mayoría de sus ingresos de Brasil, pero también tiene negocios en Venezuela y en diferentes partes del mundo.