España abandona su puesto en la Agencia Internacional de Energías Renovables

REVE

La falta de interés del Gobierno por las energías renovables se ha hecho otra vez palpable tras la decisión del Ministerio de Industria de no optar a mantener su puesto en el consejo que gestiona la Agencia Internacional de Renovables (Irena).

Ecooo señala que esta es otra maniobra más de un Gobierno plegado a los intereses empresariales de UNESA y nada comprometido con el interés general.

La decisión de España de no renovar su puesto en el consejo de Irena y de la que se hace eco El País, es una prueba más del escaso compromiso del Gobierno en materia de renovables y de su poco interés en este sector como motor de cambio de un modelo energético obsoleto y contaminante.

Hasta hace poco España era líder internacional en energías renovables, gracias al impulso previo a esta industria. Impulso que se ha visto afectado por los constantes recortes y cambios legislativos desde 2010. Actualmente, el Gobierno no sólo ha optado por no promover la industria en España si no que renuncia a un puesto en un organismo internacional de relevancia en una industria creciente en el extranjero.

Ecooo considera que esta decisión es una prueba más del escaso interés por las renovables de un Gobierno que legisla de acuerdo a los intereses de la gran patronal eléctrica y que ha dejado de lado los intereses de la ciudadanía.

Es fundamental un cambio de rumbo en la política energética para asegurar que España no pierda la oportunidad de recuperar su posición de liderazgo en materia de energías renovables a escala internacional.

Las renovables ya son una realidad en muchos países y su crecimiento se va a ver aumentado en los próximos años debido al abaratamiento de costes y a que cada vez es más complicado extraer petróleo.

La apuesta por las renovables es una apuesta por la creación de empleo, por la sostenibilidad y por la soberanía energética. A medida que pase el tiempo, los combustibles fósiles van a ser más escasos, caros y, en muchas ocasiones, controlados por terceros países. La oportunidad que brindan las renovables de generar una energía autóctona, limpia y segura no debería ser desaprovechada.