¿Qué cuestan las energías renovables, como la eólica, la termosolar y la fotovoltaica?

REVE

La eólica, la termosolar y la eólica sufren las nefastas políticas de los gemelos Nadal del gobierno PP.

En textos políticos de los años 70 se insertaban palabras en textos oscuros con la esperanza que así les dieran fuerza, haciéndolo más comprensibles. Regresa esas profundidades conceptuales en la política o, al menos, me lo pareció, cuando se le pregunta al presidente de UNEF, patronal fotovoltaica, Jorge Barredo: “¿cuál es el efecto en el sector fotovoltaico de la desindexación?”.

Indexar existe, significa actualizar el valor de los bienes y deudas para corregir su depreciación. La ley de desindexación del gobierno pretende desacoplar los contratos públicos de la evolución del IPC. ¿Regresamos a aquellos alquileres del franquismo que, pasado un tiempo, se pagaba cantidades ridículas? El gobierno para proseguir desmantelando las energías renovables recurre a baúl de la historia, con un concepto “desindexación” –ríanse los que utilizaba dialéctica, estructuras, contradicción, etc., hade cuatro décadas. Escuchar “hipótesis que han dado lugar a envolventes muy prudentes” recupera añadir oscuridad en el discurso para “ganar” comprensión. Luis de Guindos está haciendo meritos para un sillón en la Real Academia de la Lengua.

En innovación es difícil superar al Secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal. Anunció que las renovables costearían las bonificaciones, lo que se conoce por “pagos por capacidad”, que obtiene los infrautilizados ciclos combinados. Es una vieja reivindicación de ENAGAS; Antonio LLardén, su presidente, reclamaba usar más los ciclos combinados en detrimento de las renovables para abaratar precios.

Poner el freno a precio de la energía.

“La industria del automóvil teme el aumentos del precios de la electricidad”, titula Die Welt, por culpa de las energías renovables. Es una muestra de las críticas feroces al coste que supone el despliegue de las energías renovables. Un estudio de Energie Wirtschaftliches Institut (EWI) de la Universidad de Colonia, calcula que el coste de la transición energética (Energiewende) -entre 2013 y 2022- será de 556.000 millones de euros. (http://www.ewi.uni-koeln.de/fileadmin/user_upload/Publikationen/Studien/Politik_und_Gesellschaft/2013/2013-03_Trendstudie_Strom_EWI-dena-Endbericht_final.pdf).

Ulrich Grillo, presidente de la patronal BDI, instaba a poner “freno al precio” de la electricidad por los costes elevados de la transición hacia las energías renovables. Advertía que son una amenaza para la competitividad en un país industrial como Alemania. Los ministros de industria y medio ambiente, Philipp Rösler (FDP) y Peter Altmaier (CDU) mantienen posiciones contrapuestas. Propone recortar en un 1,5% el fondo de compensación a las renovables que no puede digerir el sistema y reducir el número de empresas que están exentas de contribuir a financiar la transición energética.

El  IW (Institut de deutschen Wirtschaft) calcula que el coste de las renovables para la industria supone 3 céntimos de euro por kWh más qwue en Francia y 1,2 que el resto de la Unión Europea. El resultado s una falta de inversión y erosión del valor del capital industrial, 2 céntimos más por kWh supondría costes adicionales anuales de 742 millones de euros.

Claudia Kemfert de DIW no está de acuerdo; las empresas gozan de numerosas extensiones que le permiten no tener que colaborar en transición energética, sobre todo, si afecta a la competencia internacional. Ha publicado Kampf um Stro., Mythe, Macht und Monopole (La lucha por la fuerza. Mito, poder y monopolio); Claudia Kemfert que fue asesora de Barroso -como presidente de la UE, muestra en el libro la lucha de poder que tiene detrás de las interpretación y definiciones de un mundo tan complejo como el energético. Muestras algunas falacias habituales.

Cuando se afirma que la nuclear y carbón son energías más baratas que las renovables, si incluyéramos los subsidios que reciben estas serían 10 céntimos de euros kWh más caras. Quienes propugnan que el modelo británico de “certificados verde”, como más barato, hasta 52.000 millones de euros se ahorraría los consumidores; olvidan la prima de riesgo que comporta los certificados verdes, ante volatilidad de estos, pues resulta que el kWh de la eólica británica es 5 céntimos de euros el kWh superior a la alemana. Claudia Kemfert recuerda que “una política energética inteligente crea empleo, ofrece beneficios, mejora la competitividad”.

El titular de la prensa es que “Merkel pierde 700.000 millones en el cambio de modelo energético”. ”Angela Merkel pierde sus aliados en la industria” titula Bloomberg. Josef Göppel de la CSU advierte que frenar l precio con un reducción retroactiva de las retribuciones sería ahuyentas a los inversores, darles un portazo en sus narices. Florian Bieberbach de SWM (empresa de energía pública de Múnich) califica la situación en Alemania de “falta de seguridad jurídica”.

¿Las energías renovables abaratan o encarece el precio de la energía?

¿Qué hay de cierto en que las renovables encarezcan el precio de la electricidad? El concepto de merit-orde effect, designar cómo las energías renovables tiene el mérito de abaratar el precio de la electricidad, a saber, al desplazar del mercado ciclos combinados que fijan el precio del kWh abaratan el precio del mercado. Incluso se cuenta con modelos que permiten calcular el efecto la reducción en euros por MWh de un GWh adicional de energías renovables. Economic for Energy sitúa ese ahorro en 470 millones. Frente los 6.100 millones que obtiene de prima las renovables supone un encarecimiento (http://www.eforenergy.org/docpublicaciones/documentos-de-trabajo/WP01-2011.pdf).

La industria tradicional aprovecha el diálogo de la reforma para atizar contra los costes de las renovables y lanzar consignas en contra de la revolución tecnológica. Las energías renovables se han convertido en el chivo expiatorio de todos los desajustes del sistema energético; con la lógica de la estabilidad –que impone recorte- o fácil es tajar costes regulados. El resultado de la discusión depende que componentes se incluya, cando un coste se convierte en un sobrecoste. Nadie se le ocurre exigir que los ciclos combinados abaraten la tarifa por debajo del coste en que incurren. No se explican es, por ejemplo, que se ha planificado redes eléctricas, para una generación distribuida que integren más renovables, que acaban sin construye; que se inician la construcción de parques eólicos, pero de detiene ante la falta de redes; o que, en lugar de dominar a los grupos de presión, estos son los que marcan la dirección de la político, con giros de viento de 180 grados. Se plantea la necesidad de un ministro de energía con amplias competencias en política industrial, I+D, planificación de redes, cuente con un Consejo de la Transición Energética con competencias. Sería la forma de sacar el debate energético de las aguas turbulentas en que se encuentra este.

Redistribuir los costes de la revolución energética.

Las energías renovables obtienen unos precios regulados garantizados, los llamados feed-in tariff; que por cierto no son subvenciones, ni ayudas estatales, surgen de la propia tarifa eléctrica. Si las centrales convencionales se garantizan la inversión con “pagos por capacidad”, las energías renovables se les garantizan un retorno con contratos de precios garantizados. Esto precios garantizados descienden, de modo que desde 2008 el kWh renovables ha descendido en 3,5 céntimos de euro; frenas la expansión de la renovables frenaría esta caída de precio –que es lo que ha sucedido en España.

¿Cómo se distribuye los costes de las renovables? Los consumidores pagan con una pequeña tasa en la tarifa eléctrica, de 5,277 céntimos de euros. Otra parte la paga la industria. Sirve para cubrir la diferencia entre el precio del mercado y la prima de la renovable. ¿Qué ha sucedido? El éxito de las energías renovables hace que el precio del mercado caiga, en Alemania incluso a preciso negativos. La brecha entre el pool, en caída libre, y lo que obtiene las renovables, es enorme. Es lo que ahora debe de pagar el consumidor. Sin que el consumidor note en su factura esa caída de precios; solo nota subidas. Las distribuidoras además de obtener energía barata, dejan de contribuir a financiar la transición energética.

Sólo un 10% de este incremento de la tasa está relacionada con la expansión de las energías renovables, y un 50% es el resultado de trasladar el coste que las comercializaras no asumen a los ciudadanos, señalaba Jürgen Trittin, candidato de Los Verdes.

Los frenos de una transformación ecológica de la economía.

E.ON y RWE –las dos grandes energética- han triplicados sus inversiones en energía, concentradas en renovables. Más de 60 países, que tienen el modelo alemán, no pueden estar equivocados. Incluso España copio el modelo, que nos situó en el liderazgo tecnología; nos asustamos y lo desmantelamos. EON, RWE, EnBW y Vattenfall poseen el 61% de la generación energética convencional, pero sólo el 6,5% de las renovables. Mientras E.ON invertirá 7.000 millones de euros en renovables, RWE lo hará con 5.000 millones –su nuevo consejero delegado considera necesario triplicar esta cifra.

La campaña en contra de la energía renovable ha retrasado decisiones para conectar parques eólicos marinos. En la ciudad de Bremen creó una cooperativa con los ciudadanos para construir líneas de alta tensión de 150 km que conecte dichos parques. El desafío de las Energiewende no sólo financiar las tecnologías renovables, está abordar una transformación ecológica de la sociedad industrial, desde el desarrollo de redes inteligentes, un mejor diseño del mercado que derribe barreras a nuevas tecnologías, sistemas de gestión inteligente de la demanda, sistemas de garantía y respaldo, etc. ¿Por qué Alemania con el sol de Alaska lidera la energía solar?

Marc Amorur analista de DZ Bank calificaba la Energiewende de descarrilamiento. Daniel Seidenspinner analista de Metzler seel (Banca privada fundada en 1674), decía que RWE no puede seguir endeudándose invirtiendo en renovables. “E.ON pone su dinero fuera de Europa donde ve más oportunidades” –¿huyendo de la revolución energética? En esos olvidos, no señala que las inversiones de E.ON realizadas en Brasil, donde adquirió el 36,1% de EBX, su socio local, con 1.200 millones; resulta que podría perder miles de millones? (http://www.spiegel.de/international/business/brazilian-adventure-a-german-utility-s-multibillion-risks-abroad-a-888073.html).

Energiewende richtig es un foro dedicado a hacer propagando de los costes de las energías renovables; juegan con las palabras para proponer una “transición energética verdadera”, esto es, un mercado eléctrico basado en la economía de mercado. Exigen, entre otras cosas,  “no dar más dinero para flujos desechables… abolir las reglas de compensación que obtiene las renovables cuando la electricidad generada” (http://www.energiewende-richtig.de/).

Johannes Teyssen, CEO de EON, en una entrevista en Suedeutschen, lamentas la falta de ambición Europea en cambio climático, que “paraliza inversiones de miles de millones en la expansión de las energías renovables y retrasos en la transformación ecología de la economía europea”. Estas falta coraje político está haciendo “fluir el dinero hacia una economía que en realidad debería haber pasado a la historia”  (http://www.sueddeutsche.de/wirtschaft/scheitern-des-emissionshandels-eon-chef-warnt-vor-kollaps-der-klimapolitik-1.1660183). Se impuso la alianza de los dóciles aceptan poner “freno a los costes”, frenando a la vez la salida de la crisis.

¿Quién se opone a las energías renovables?

No son las empresas energéticas, ni la gran industria. ¿Quién anda como un pato, come como un pato, pero no es un pato? La BDI está detrás de esas políticas defensivas contra una revolución energética. Su presidente Ulrich Grillo proviene de la banca industrial; Hans-Peter Keitel su director, proviene de Hochtief, la gran constructora alemana. ¿De dónde nace esa preocupación por el coste de la energía? En agosto de 2010 participó en el grupo de 40 empresarios a favor de las nucleares; SIEMENS la única que desarrollo tecnología nuclear no asistió, E.ON hizo comentario irónicos. ¿Se puede decir que Wolfgang Clement representaba los intereses de RWE? Son esos políticos capaces de hacer descarrilar de las historia a grandes energética y cobran por esos lamentables “favores”.

Bank of America, Citiegroup y JP Morgan son los tres financiadores más importantes de la industria del carbón. Pagan a universidades para que hagan estudios sobre el futuro del carbón, el combustible de transición, ahora bautizado de carbón limpio. Ayudaron a suscribir bonos o préstamos a la minería del carbón por 8.000 millones. Casualmente Metzler no hace declaraciones advirtiendo de estos riesgos de inversión.

Los fondos de pensiones tienen 6 billones expuestos en empresas de combustibles fósiles. El mundo podría dirigirse a una nueva crisis, señala Nicholas Stern, por la llamada “burbuja del carbono” –el resultado de una sobredimensión de las reservas de petróleo, dos terceras partes debería de no extraerse para cumplir objetivos climáticos, están siendo desplazadas por energías renovables. Esto explica que los fondos de inversión estén apostando por la inacción, por los riesgos de inversión por ellos asumidos (http://www.guardian.co.uk/environment/2013/apr/19/carbon-bubble-financial-crash-crisis).

Una industria que en Estados Unidos cayó las inversiones un 50% en 2011. Ben Collins mostraba, en declaraciones a Boomberg, como “la caída de sus inversiones muestra su debida negligencia… empiezan a ser conscientes de los riesgos asociados de una industria en declive”. Instaba a cambiar su modelo de negocio para financiar las energías renovables (http://ran.org/new-coal-finance-report-card-exposes-risk-extreme-energy-investments).

 

Jordi Ortega, http://blogs.lavanguardia.com/diario-de-futuro/?p=1380