Datos del Ministerio de Energía y Minas (MEM) indican que hasta agosto pasado el 52% de la energía consumida en Nicaragua provenía de energías renovables, como la eólica y la geotérmica.

Nicaragua desarrolla las energías renovables: eólica, energía solar fotovoltaica y geotérmica

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El 52 por ciento de la energía generada en Nicaragua proviene hoy de energías renovables, como la eólica, hidráulica y geotérmica, cuya creciente explotación deberá abaratar los precios de la electricidad, estimó el presidente del Banco Central, Alberto Guevara.

Nuevas centrales hidráulicas, geotérmicas, eólicas y para el uso de la biomasa, ejecutadas a partir de 2007, permitieron contener los grandes retrasos del sistema electroenergético nacional, respondió el experto a Prensa Latina.

Las inversiones hechas bajo la administración del presidente Daniel Ortega pusieron freno a esos grandes embates y al menos impidieron que el rezago tecnológico siguiera alterando de manera dramática el costo de la tarifa eléctrica, aseveró.

A inicios de 2007 apenas el 20 por ciento de la generación eléctrica procedía de fuentes limpias y con instalaciones en muy mal estado; es decir, el 80 por ciento dependía totalmente del petróleo importado, contrastó.

Las inversiones en los últimos siete años colocaron al país en una situación absolutamente diferente, aunque todavía no se expresa de manera directa en los cobros por electricidad, explicó.

En los países vecinos de Centroamérica, las tarifas eléctricas se están disparando debido a los precios internacionales del petróleo, refirió el especialista.

Para 2017 ó 2018 la matriz energética nacional deberá llegar a una correlación de 80 por ciento con fuentes renovables y 20 a base de hidrocarburos, precisó.

Ese 20 por ciento lo necesitaríamos mantener, pues experiencias en otras partes del mundo indican que cuando hay grandes sequías pueden quedarse a oscuras importantes territorios respaldados únicamente por el abastecimiento de hidroeléctricas, comentó.

Según los cálculos de Guevara, cuando logre establecerse el 80 por ciento de la generación con fuentes limpias, podrán observarse los beneficios en la reducción de las tarifas eléctricas al bajar los costos de producción.

A partir del fomento de las inversiones, cada vez más nos acercamos a ese escenario que significará una mejoría en favor de la competitividad de las ramas productivas y de servicios, así como de la calidad de vida de la población, respondió.

Como cualquier otra nación importadora de hidrocarburos, Nicaragua está precisada a asegurar los ingresos necesarios a fin de evitar que el incremento de la factura petrolera se convierta en un elemento de impacto fiscal en el mediano y largo plazos, evaluó.

Durante los últimos años existe un balance adecuado debido al suministro de petróleo por parte de Venezuela mediante el mecanismo de Petrocaribe, distinguió.

Nicaragua permanece muy estable en el cumplimiento de sus obligaciones: cada barril que entra es pagado en los 90 días siguientes y en ese plazo se ha cubierto el ciento por ciento de las facturas, informó.

Al menos durante los próximos dos años no deben producirse crisis similares a las de tiempos recientes cuando el precio internacional subió a unos 140 dólares por barril, acotó.

Entre los avales del buen desempeño de la economía nacional también figura el auge de las exportaciones, al pasar de aproximadamente 800 millones de dólares a cuatro mil 500 millones en el transcurso del último sexenio, ello representa alrededor de 550 por ciento de aumento y un importante motor para el desarrollo económico y social, observó.

Por otro lado, los niveles inflacionarios están por debajo del piso del siete por ciento que correspondería al sumar el cinco por ciento de deslizamiento anual del córdoba frente al dólar estadounidense y un dos por ciento de inflación internacional, apreció.

En 2012 la inflación anual llegó a un acumulado de 6,62 puntos porcentuales; o sea inferior a la esperada y esto enseña una consolidación fiscal y de los balances macroeconómicos fundamentales, opinó.

Estas realidades proporcionan escenarios para que el sector privado nacional e inversionistas extranjeros tengan confianza en el modelo impulsado por el gobierno del presidente Daniel Ortega, refirió.

Todo el conjunto de acciones y políticas está orientado a generar la riqueza necesaria que nos permita el fin último del modelo revolucionario en Nicaragua: eliminar la pobreza de una vez y para siempre, subrayó.