Las energías renovables frenan las emisiones de CO2

REVE

Las energías renovables pueden frenar las emisiones de CO2, siempre que se desarrollebn las políticas adecuadas, como las primas que permiten que alcancen la paridad de red y reduzcan sus costes.

Un nuevo informe, en el que participaron 240 expertos, publicado el pasado 12 de enero por el gobierno estadounidense, expone que el aumento de la temperatura media podría alcanzar cinco grados hasta el año 2100 si no se realiza una importante reducción de emisiones de CO2 tras el 2050.

La tierra se calienta. La temperatura de los océanos aumenta. Los fenómenos naturales son más extremos, de mayor intensidad y duración. Las ciudades frías ahora son más calurosas, y en las que antes se registraban lluvias, ahora hay ausencia de estas.

Son los efectos que se le atribuyen al cambio climático, originadopor la emisión de gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono (CO2) y el metano, según publicaciones científicas en el mundo.

Las mediciones mundiales registran cómo la atmósfera recibe más emisiones de dióxido de carbono, pese a que en el planeta se han suscrito varios acuerdos para disminuir la emanación del CO2. El último fue ampliado y ratificado en diciembre pasado. Es el Protocolo de Kioto, que limita la dispersión de gases de invernadero de unas 190 naciones firmantes.

Las Naciones Unidas incluso declararon al 28 de enero como el Día Mundial por la Reducción de las Emisiones de CO2, conocido como gas carbono o anhídrido carbónico. No obstante, los informes antes de la celebración de este día son poco alentadores para la comunidad científica.

“Estamos constatando que los océanos se están recalentando, lo que muestra que el planeta está experimentando un desequilibrio térmico absorbiendo más energía de la que libera (…). Podemos, entonces, predecir que el próximo decenio será más cálido que el anterior”, menciona James Hansen, director del Instituto Goddard de Estudios Espaciales (GISS, por sus siglas en inglés) de la NASA en EE UU.

Este centro especializado reportó otro dato alarmante. El planeta vivió su decenio más cálido desde que comenzaron los registros de temperaturas en 1880. Eso significa que el mundo continúa recalentándose a causa de las emisiones de gas con efecto invernadero de origen humano, dicen los climatólogos estadounidenses.

A excepción de 1998, los nueve años más calurosos de la historia tuvieron lugar después del 2000, con un récord en el 2010; seguido de cerca por el 2005. Además, la temperatura media de la Tierra subió 0,8 grados de media desde 1880, según el GISS de la NASA.

“El planeta se calienta y la razón es que seguimos emitiendo más dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera”, señala el climatólogo Gavin Schmidt. En la explicación científica de la NASA se menciona que el CO2, que atrapa el calor del suelo y que afecta al clima terrestre, se genera de manera natural y por la combustión de la energía fósil. Esta última es la que crece sin parar desde hace decenios.

En 1880, la concentración de CO2 en la atmósfera era de alrededor de 285 partículas por millón (ppm) en volumen. En 1960 ya alcanzaba las 315. Y ahora sobrepasa las 390 ppm, precisa otro estudio reciente de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).

La NOAA clasifica al 2012 en el décimo lugar de los años más cálidos con una temperatura media de 14,47 grados, que equivalen a 0,57 grados por encima de la media del siglo XX (13,9 grados). Mientras que para el GISS, el 2012 fue el noveno año más cálido, con un promedio de 14,6 grados centígrados de temperatura, 0,6 grados superiores a la media del siglo XX, según las últimasestimaciones de este organismo especializado.

Para reducir las emisiones de los gases invernaderos producidos por el hombre, el mundo debería destinar unos 700.000 millones de dólares más al año para bajar la adicción a los combustibles fósiles, señalados como los causantes de los fenómenos meteorológicos extremos como inundaciones, olas de calor y aumento del nivel del mar, según un informe del Foro Económico Mundial (FEM).

La concentración de CO2 en la atmósfera es más alta que en los últimos 800.000 años, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que propuso una urgente reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO2) y otros gases de efecto invernadero, así como adaptar a la sociedad al calentamiento global.

En los últimos 150 años, en términos globales, el calentamiento ha aumentado en 0,7 grados. Y para fines de este siglo se prevé que suba de 2 a 4 grados centígrados.

“Habrá un incremento en el nivel del mar, lo que causará la erosión de las costas (…). El ciclo de los huracanes es más fuerte porque el nivel del mar es más alto que hace 100 años”, expresa Michel Jarraud, secretario de la OMM.

Sus declaraciones se dieron el pasado 10 de enero en Ecuador, durante la celebración de los diez años de creación del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno El Niño (Ciifen), con sede en esta ciudad (Guayaquil).

Ahí, expertos ecuatorianos aseguraron que el clima se comporta diferente a lo previsto. Por ejemplo, en algunas zonas andinas las lluvias aún no han penetrado como solía registrarse.

Juan José Nieto, jefe de Servicios Climáticos del Ciifen, dice que por lo menos en los últimos diez años la distribución de las lluvias es distinta en zonas del norte de Manabí, de Esmeraldas y de Los Ríos. Ahí, en pocos días a veces ha caído la misma cantidad de agua que lo que dejan las lluvias en todo el invierno. Uno de los fenómenos nuevos es el llamado veranillo (periodos de unas dos semanas en donde no llueve en el invierno), que antes no existía, agrega Nieto.

Según él, en la zona de la Costa del país no se registran cambios significativos en la temperatura ni en el aire. Es decir, están en la línea promedio.

Dice que para hablar del cambio climático también se deben de considerar los periodos naturales de la tierra, como los ciclos fríos y cálidos de los océanos, que se alternan cada treinta o cuarenta años. El funcionario del Ciifen señala que aún no se puede atribuir por completo que la acción del hombre es el causante del cambio climático.

“Está la evidencia de que han ocurrido daños. Se presume, pero falta bastante por estudiar”, afirma. Añade que lo que sí se ha incrementado es la vulnerabilidad de la población ante los desastres naturales. Enumera acciones como construir casas a orillas de los ríos o en las laderas; no dragar las fuentes naturales de agua; la deforestación por el crecimiento desordenado.

0,7 son los grados en los que se ha intensificado la temperatura del planeta en los últimos 150 años. Para fines del siglo se estima que suba a 2 o 4 grados. 390 partículas por millón (ppm) es la concentración del gas de carbono (CO2) que se emite a la atmósfera. En 1880 era de 285 (ppm), según proyecciones. 2012 está considerado como uno de los años más calurosos, de acuerdo con los registros. Unos científicos lo ubican en el puesto noveno y otros en el décimo, en la escala de los más cálidos de la Tierra.

Fuente: NASA Goddard Institute for Space Studies.

http://www.evwind.com/2013/01/27/las-energias-renovables-pueden-frenar-las-emisiones-de-co2/