Termosolar: Apertura del CSP Today 2012

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Aunque las circunstancias actuales no son favorables, Valeriano Ruiz se mostró optimista ante el futuro de la  termosolar, porque en breve, el encarecimiento de los precios de la energía convencional y el cambio climático, las harán muy rentables y necesarias. Mientras, recomendó tener paciencia y ser proactivos.

Esta mañana a las 9.15 horas se ha iniciado la cumbre CSP Today 2012, el encuentro internacional de referencia de la industria de la energía solar de concentración, que desde sus incios –hace seis años- se celebra en Sevilla. A esta edición han asistido 500 representantes de más de un centenar de empresas de más de un centenar de países todos los continentes: Sudáfrica, Marruecos, Australia, Europa, China, India, etc., que suman más de un centenar de países.

 

En el discurso de apertura, Valeriano Ruiz, catedrático de Termodinámica de la Universidad de Sevilla y presidente de CTAER, ha hecho un balance de la situación actual y las perspectiva futuras del sector.

Comenzó su discurso constatando que año tras año, en eventos de este tipo, se pone de manifiesto que las tecnologías solares se van perfeccionando y consolidando, gracias a su desarrollo comercial. Al día de hoy, es España donde hay más centrales en funcionamiento en el mundo (39 con 1781 MW en funcionamiento) y donde hay más en construcción (13 con 573,5 MW).

 

Valeriano Ruiz continuó abordando la cuestión que había en “en el aire”, la situación de freno a la energía termosolar en España, y dejó claro que esta situación crítica que atraviesa el sector en España ha sido creada por factores externos, por la propia “miopia” y “falta de planificación” de los gobiernos y las empresas de las energías convencionales (ciclos combinados de gas natural, sobre todo). “Mientras tanto, ¿qué hay que hacer?”, preguntó retóricamente, “desde luego no cruzarse de brazos y esperar acontecimientos. Hay que ser proactivos y profundizar en las tareas de I+D mejorando en todos los sentidos las tecnologías”.

 

 

Como muestra del avance de la industria termosolar, apuntó a la “auténtica efervescencia y se están promoviendo muchas centrales, y que queda mucho camino por recorrer”. En este camino, orientó hacia algunas líneas de actuación en I+D: “Tengo la convicción de que es mucho más importante profundizar en la búsqueda de la fiabilidad, durabilidad y adaptación al consumo y que, si se logran estos retos, las centrales termosolares alcanzarán la rentabilidad económica con mayor seguridad que si, descuidando estos aspectos, nos volcamos en la disminución de costes que, a corto o medio plazo, pueden volverse en contra del desarrollo de largo plazo”.

 

Para recorrer este camino, manifestó que “hace falta una fuerte alianza entre las empresas del sector, los centros de investigación y las universidades. Las empresas están en ello pero detecto un exceso de individualismo y secretismo que no beneficia al conjunto”.

 

La disminución de costes será una consecuencia natural del proceso de mejora tecnológica. Lo más inmediato y sencillo para la disminución de costes es hacer centrales en lugares con altos niveles de radiación (Chile, México, sudoeste de Estados Unidos, Africa, países árabes, ciertas zonas de China e India, Sudáfrica, Australia, etc.) y la mejora siempre posible del rendimiento de las centrales.

 

Recomendó tener paciencia porque que breve se darán “dos circunstancias que, sin duda, se van a producir, el encarecimiento de los costes de las energías convencionales (sobre todo el petróleo y el gas natural) y el  imparable proceso de deterioro ambiental y sus consecuencias ya evidentes, como el cambio climático; y esto hará que los gobiernos tengan que tomarse más en serio el cambio profundo de paradigma energético”.

 

 

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