Energías renovables para el autoconsumo eléctrico, por Antonio Cerrillo

Una gran campaña ciudadana, impulsada por organizaciones de empresarios, fabricantes e instaladores vinculados a las energías limpias, reclama al Gobierno que elimine las trabas burocráticas y favorezca el autoconsumo con Balance neto de electricidad con fuentes renovables.

Los costes de instalación de las cubiertas solares fotovoltaicas, por ejemplo, se han reducido ya un 70% en tres años, lo que permitiría al ciudadano emprender proyectos para aprovechar la energía solar a precios razonables. Sin embargo, todavía existen fuertes barreras administrativas que impiden un mayor impulso.

Los expertos estiman que si la tarifa eléctrica subiera entre un 4% y un 5% anual (como es posible que ocurra), en el año 2015 aproximadamente, a los ciudadanos ya les saldría más a cuenta producir su propia electricidad fotovoltaica que comprarla a la red. En Alemania, el sistema de producción solar se ha abaratado tanto, que el Gobierno se plantea reducir las ayudas a esta fuente de energía.

La referida campaña fue presentada en Madrid por la Plataforma para el Impulso de la Generación Distribuida y el Autoconsumo Energético. Esta entidad ha hecho públicas sus críticas contra el borrador del decreto preparado por el Gobierno para favorecer el autoconsumo y ha lanzado sus propuestas de mejoras.

La previsión legal es que en el futuro los ciudadanos puedan producir su propia electricidad de origen renovable; de manera que sería consumidor y productor de electricidad a la vez: así aprovecharía in situ la electricidad solar que necesite y entregar a la red el excedente (ahora el autoconsumo no está regulado, y el productor sólo puede vender la electricidad a la red).

El autoconsumo (con balance neto) consiste en consumir los kilowatios generados in situ, de forma que la energía sobrante se inyecte a la red, lo que da lugar al derecho a consumir gratuitamente la energía equivalente cuando se precise de la red eléctrica exterior (en los momentos en que el tejado solar, por ejemplo, deja de funcionar de noche). El plan previsto comportaría instalar un doble contador (o uno bidireccional) para registrar la producción consumida y la entregada a la red.

Los kilowatios sobrantes entregados a la red se compensaría al final del año con un descuento en la factura por la electricidad comprada a la red en los momentos en que se necesita (aunque este punto todavía es muy ambiguo y no esta definido).

Inconvenientes, peajes por usar los tendidos

Sin embargo, uno de los puntos críticos del plan del Gobierno es que toda la energía eléctrica que va a la red esta obligada a pagar unos peajes por su uso, por conceptos como gastos de transporte y distribución, además de otros costes. “Y no sabemos cuáles serán estos costes, pese a que serán la clave para determinar la rentabilidad de las instalaciones”, dice Javier García Breva, presidente de la Fundación Renovables.

Expertos como Josep Puig, de Eurosolar, propone que se compense al generador doméstico por la energía que se genera in situ, cosa que evita tener que producirla en un punto alejado del domicilio, transportarla y distribuirla.

“El hecho de no recurrir a la red de transporte de electricidad también debería ser remunerado. Si te obligan a pagar por usar la red de transporte y distribución de electricidad, también te deberían pagar por evitar el que se utilice esa red para transportar electricidad al domicilio del generador doméstico”, razona Puig.

“La normativa prevista tiene muchas carencias. Al productor de energía limpia se le reconoce el derecho a consumir de la red la misma cantidad de energía que produce, pero ese derecho vence al cabo al cabo de un año”, se queja José Antonio González, portavoz de la Plataforma para el Impulso del Autoconsumo Energético.

Otra incongruencia

Tal y como está planteado el borrador sobre autoconsumo de la norma realizada por el Ministerio de Industria, otro inconveniente es que la normativa en preparación obliga a que productor/consumidor que requiera energía del exterior la debe usar en la misma franja horaria que en la que la generó.

“Es algo absurdo, no tiene sentido que se le obligue a consumir la energía en las mismas franjas horarias, porque lo lógico es que si alguien tiene energía eléctrica de origen fotovoltaica, en caso de necesitarla de exterior, la pida por la noche, porque de día ya tiene excedente. Además, aprovechar la energía eléctrica que obtiene del exterior a esas horas valle beneficia al sistema eléctrico, pues es cuando menos se consume”, agrega José Antonio González.

Ampliar el plan

“También creemos necesario que no se limite la posibilidad de autoconsumo a un único titular. Ahora, se prevé que cada proyecto esté ligado únicamente a un contrato de suministro. En este sentido creemos que se debería ampliar este aspecto para que determinados servicios como centros comerciales, cooperativas, y otros colectivos que tengan contratos de suministro separados pudieran poner en marcha una única instalación con la que saldar y consumir energía renovable”, dice García Breva.

El autoconsumo “es una oportunidad para la economía española, y de él se beneficiarán tanto los consumidores finales como suministradores, instaladores, mantenedores y demás. No obstante, creemos necesario que se lleven a cabo una serie de modificaciones en la propuesta de norma para que realmente se obtengan los retornos esperados”, agrega García Breva.

Sin las limitaciones

Las organizaciones que dan apoyo a esta Plataforma reclaman, además, que se elimine la actual limitación que hace que el autoconsumo sólo se prevea para plantas de menos de 100 kW. “No debe haber esta limitación, vistas las ventajas que aportan las energías renovables: evitan emisiones de efecto invernadero, ayudan a cumplir con el protocolo de Kyoto al reducir la compra de derechos de emisión a España, y, además, ayudan a la competitividad de las empresas españolas”, dice José Antonio González.

La Plataforma considera positivo que se hayan reducido los rámites burocráticos, como los plazos para lograr la conexión; pero todavía falta disminuir el grado de intervención de las empresas distribuidoras para decidir si es conveniente o no la conexión de una instalación de autoconsumo y que ésta sea autorizada, mientras que sigue habiendo una negociación desequilibrada entre el consumidor y la compañía en el acuerdo de interconexión.

La Plataforma considera positivo que se hayan acortado los plazos para que una instalación de autoconsumo sea autorizada (lo está si en 15 días la compañía eléctrica a la que debe entregar la electricidad no dice lo contrario). Sin embargo, el productor de energía limpia cada año debería negociar con la compañía distribuidora.

Ventajas notables

El autoconsumo de electricidad puede comporta ahorros de entre el 60% y el 80% del gasto de electricidad, según González. Durante los últimos años hemos visto se han dado bajadas extraordinarias en los costes de la tecnología, debido fundamentalmente a una mayor oferta que se ha generado por un aumento de la demanda, dice Javier Garcia Breva.

El amplio desarrollo de mercados como el español, italiano o alemán han provocado que se aumente de forma extraordinaria la demanda de tecnología, lo que ha llevado a un aumento de la oferta y por tanto a una disminución de precios.

“Es previsible que estos precios sigan bajando ya que la demanda a nivel mundial se mantiene. El año pasado Alemania ha vuelto a instalar más de 7.400 MW fotovoltaicos (igual que en 2010). Llama la atención que el objetivo de potencia en España para el año 2020 (7.250 MW) es menor que lo que Alemania ha instalado en cada uno de estos dos años pasados”, agrega García Breva.

En total, en Alemania se han instalado 24.000 MW. El desarrollo ha sido tan enorme que ha superado las expectativas programadas, lo que hace que el Gobierno se plantee ya reducir las primas con que se retribuyen esta fuente de energía para compensar las ventajas ambientales.

Grandes apoyos

La campaña cuenta con un amplio apoyo de los sectores de las energías renovables y la instalación en España: AEE (Asociación Empresarial Eólica), AEF (Asociación Empresarial Fotovoltaica), AIFOC (Asociación de Instaladores Fotovoltaicos sobre Cubierta); ANPER (Asociación de Productores e Inversores de Energías Renovables), APPA (Asociación de Productores de Energías Renovables), ASIF, Asociación de la Industria Fotovoltaica; y FENIE (Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones Eléctricas y Telecomunicaciones de España).

Igualmente, dan su respaldo el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE), la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), Greenpeace, WWF, SEO/BirdLife, la Fundación Renovables, el Ciemat o Cener.

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