La reducción de plantilla se realizará principalmente haciendo más efectivas las funciones de apoyo y cerrando fábricas eólicas para ajustar la capacidad en relación a la demanda del mercado eólico.
Del total de despidos, 1.300 se producirán en Dinamarca, mientras que 449 se repartirán entre España, Alemania, Italia y Suecia; 182 afectarán a Estados Unidos y 404 a China y el resto del mundo. De este modo, la plantilla quedará en 20.400 empleados, de los que una cuarta parte trabajarán en Dinamarca.
Vestas señaló que si no se renueva el sistema de desgravaciones fiscales a la producción eólica en EE UU, otros 1.600 empleados en EE UU podrían quedarse sin trabajo, lo que situaría el ahorro de costes por encima de los mencionados 150 millones.
El consorcio eólico danés realizará además una reestructuración de sus órganos directivos y creará una unidad dedicada a las soluciones globales y los servicios para mejorar su efectividad.