La batalla por las tierras raras

La carrera mundial por las tierras raras provocada por el dominio chino sobre este recurso podría florecer en Canadá, que tiene todo para convertirse en un productor de estos elementos. Las tierras raras son un grupo de 17 elementos químicos, entre ellos el lantano, el itrio y neodimio, fundamentales en la fabricación de productos de alta tecnología, como coches eléctricos, turbinas eólicas, pantallas planas, discos duros o reproductores de MP3.

China, que por sí sola proporciona cerca del 95% de la producción mundial de tierras raras, causó una verdadera conmoción este año al reducir sus cuotas de exportación para mantener los precios y forzar a las empresas a establecerse en su territorio. El control de este recurso, cada vez más demandado, generó descontento en muchos países y despertó el apetito de las empresas por otras fuentes de suministro.

"Todo el mundo comenzó a buscar tierras raras. Los japoneses buscan desesperadamente tierras raras por todas partes. Europa tiene un plan estratégico para las tierras raras", dijo Michel Jébrak, profesor del Departamento de Ciencias de la Tierra y la atmósfera de la Universidad de Quebec en Montreal.

Para romper el monopolio de China, actualmente hay en marcha en el mundo una veintena de grandes proyectos de exploración, una cuarta parte de los cuales se encuentra en territorio canadiense, según Jébrak. "Es una carrera contrarreloj para saber cuál es el primer proyecto que pasa a la producción", dijo.

Uno de estos proyectos es el yacimiento de Kipawa, ubicado en la provincia de Quebec (oeste). Matamec, una compañía de exploración minera, firmó un acuerdo con el gigante japonés Toyota para acelerar la investigación y las pruebas en este sitio prometedor.

"Grupos como Toyota creen que las cuotas (de exportaciones chinas) se reducirán en 2014 o 2015. Por lo tanto, quieren asegurarse lo más rápido posible otras fuentes de tierras raras", dijo el presidente ejecutivo de Matamec, Andre Gauthier.

Si los estudios son concluyentes, las dos compañías se unirán para explotar el sitio. El fabricante de automóviles eléctricos comprará luego toda la producción de tierras raras para utilizarlas en la fabricación de sus coches eléctricos e híbridos.

"Hay muchos otros en carrera y los proyectos de Quebec están muy bien posicionados a nivel mundial", señaló por su parte el presidente de la Asociación de Minería de Quebec, Jean-Marc Lulin, quien cree que en los próximos años Canadá exportará tierras raras.

Canadá no es el único que quiere desarrollar esta industria minera de futuro brillante. Australia y Estados Unidos también buscan ser futuros productores de tierras raras. Pero los nuevos actores del mercado podrían enfrentar algunos obstáculos. Si la demanda mundial de estos metales crece, el desarrollo de nuevos yacimientos podría verse afectado por las fluctuaciones de los precios mundiales de estos minerales.

China puede decidir abrir las válvulas de exportación para perjudicar a sus competidores, advirtió Jébrak. "La dificultad del mercado de tierras raras es que no se tiene experiencia. Es un mercado que dio un salto increíble en un año. Pero es como los soufflés, bien puede caer después", dijo el profesor, que aún así cree que Canadá se convertirá en un productor de estos raros elementos, ganándole cuotas de mercado a China.

www.evwind.es