La Asociación Empresarial Eólica y los sindicatos crean un observatorio eólico

Según indicó el secretario federal de MCA-UGT, José Ignacio San Miguel, en unas jornadas sobre energía eólica organizadas por el sindicato, el grupo de trabajo se constituye después de que los agentes sociales y la Asociación Empresarial Eólica (AEE) no lograsen alcanzar un acuerdo marco para el sector eólico.

Está previsto que el observatorio de la energía eólica se estructure en torno a dos áreas, una mesa en la que se abordarán temas generales y otra en la que se tratarán temas específicos como la formación de los trabajadores, la seguridad laboral, la igualdad o el medio ambiente.

Desde AEE, que agrupa a cerca de 200 empresas eólicas, sostienen que el observatorio será un cauce de diálogo para un futuro convenio en el sector eólico. Una tecnología que según indicó durante su intervención en el encuentro el presidente de la patronal eléctrica Unesa, Eduardo Montes, acabará siendo en poco tiempo igual o superior al parque nuclear en todo el mundo.

Unesa afirma que la eólica es ya una energía convencional, con precios cercanos a los de las energías tradicionales

El presidente de la patronal de la industria eléctrica (Unesa), Eduardo Montes, afirmó que la energía eólica se encuentra en "un punto muy interesante de su curva de madurez" y recriminó a las demás energías renovables "que no hayan hecho lo mismo". Para Montes la eólica es ya una energía convencional, con precios que se aproximan a los de las energías tradicionales.

"Su precio no es sustancialmente superior, y tengo la confianza de que se irá igualando poco a poco". Además, mencionó que, al contrario de lo que sucede con otras energías renovables, "la eólica está detrás de un 47% de la generación del régimen especial, pero sólo se come un 28% de las primas". Para Montes, la eólica es ya una energía convencional, con precios que se aproximan a los de las energías tradicionales. De hecho, auguró que la potencia eólica será pronto mayor o igual que la nuclear. Según sus datos, actualmente hay 200.000 gigavatos (GW) de potencia eólica instalados en el mundo, frente a 375.000 GW nucleares.

Los puntos fuertes de la generación eólica son, según el presidente de Unesa, que es una energía no emisora de CO2 ni agresiva para el medio ambiente, que es autóctona, que hay sitio sufiente para instalarla (en tierra y en mar) y que hay bastante capital para invertir en ella. Además, es una industria que "crea trabajo" y en la que España tiene una posición de liderazgo. Por contra, la eólica también plantea "limitaciones", como la que entraña el hecho de que "el viento no sopla siempre".

Esto hace necesario contar con energías de respaldo que garanticen el suministro cuando no hay viento, ya que la electricidad no se puede almacenar en cantidades "razonables". De este modo, la eólica precisa de redes de distribución sofisticadas que permitan su integración, interconexiones (para exportar la energía sobrante) y la existencia de centrales térmicas disponibles.

En este sentido, defendió que "hay que pagar por tener unas centrales térmicas que se enciendan cuando falla la eólica". A su juicio, es necesaria una retribución razonable para que se pueda mantener la actual estructura de integración de las renovables en el mix. "Tenemos muchas centrales y muy buenas, pensadas para funcionar 7.000 horas al año, y en 2010 funcionaron 2.000 horas. Eso es malo, porque hay muchas centrales sin funcionar, que no se amortizan", dijo. Añadió que "arrancar y parar es lo más caro" para estas plantas, de modo que la energía que generan es más cara ahora. "Es absolutamente necesario mantener la térmica para respaldar al parque eólico", dijo.

Montes, destacó que el precio del megavatio (MW) hora generado por energías renovables, que ahora se sitúa en torno a los 70 euros MW/h, se irá igualando al precio del "pool" o mercado mayorista, que actualmente alcanza los 50 MW/h. El presidente de Unesa destacó el papel de los ciclos combinados, de las centrales hidráulicas o de las nucleares como energías de respaldo a las renovables dada su volatilidad y subrayó que dado que estas centrales funcionan muy por debajo de su capacidad es necesario retribuirlas por ello.

Además, recordó que España tiene espacio geográfico, capital económico y laboral para liderar un sector eólico, una tecnología que, indicó, está alcanzando su curva de madurez y que lo ha sabido "hacer muy bien", a diferencia de otras renovables que no quiso especificar.

Los vehículos eléctricos con baterías de litio no emiten CO2 ni dañan el medio ambiente, siempre que la electricidad provenga de energías renovables, como la eólica, la energía solar fotovoltaica y la termosolar. Los aerogeneradores podrán suministrar la electricidad al vehículo eléctrico, que en un futuro servirán también para almacenar y regular la electricidad intermitente del sector eólico.

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