Edificio Cero Emisiones de Zaragoza se inaugura el 17 de marzo

El Edificio Cero Emisiones de Zaragoza, un equipamiento construido con fondos estatales que no emitirá CO2 a la atmósfera y que será autosuficiente en el consumo energético y con capacidad para ceder a la red unos 27.000 kilovatios/hora al año, se pondrá en marcha el próximo jueves, día 17.

El consejero municipal de Urbanismo, Carlos Pérez Anadón, ha visitado hoy este equipamiento con el que, ha dicho, el Ayuntamiento deja "clara" su apuesta por la sostenibilidad y trata de ser un ejemplo para que administraciones, empresas y particulares "puedan ir por el mismo camino".

Según Pérez Anadón, es el primer edificio de cero emisiones en Zaragoza y "de los pocos" que funcionan en España, en el que se han invertido 5,5 millones de euros financiados por el Estado.

Se ha levantado frente a la estación Intermodal de Delicias y junto al Centro de Arte y Tecnología, de hecho volumétricamente figura como la cuarta torre de este equipamiento, según ha explicado el arquitecto Javier Gracia.

Todo el consumo procederá de energías renovables, gracias a tres aerogeneradores que funcionan con turbulencias y que generarán 9.500 kilovatios/hora al año, y placas solares con una capacidad de producción anual de 74.000 kilovatios/hora.

El inmueble dispone de una superficie construida de 2.727 metros cuadrados, que se distribuye en planta sótano, baja y tres alturas, además de la cubierta, en torno a la que se organizan los diferentes usos: el área de oficinas (un total de 24 módulos, ocho por planta y orientados al norte), las zonas de administración y dirección, la recepción, la sala polivalente, los aseos y cuartos de instalaciones.

El edificio dispone además de veinticuatro plazas de aparcamiento, tres para personas con movilidad reducida. Como está concebido como un gran climatizador, que capta o rechaza el calor exterior, lo almacena y lo distribuye en el momento adecuado a través de un sistema de apertura o cerramiento, se calcula un consumo de en torno a 57.000 kilovatios al año, por lo que el resto de la energía producida se cederá a la red.

Todo el entramado de instalaciones que regulan el calor y el frío se beneficia de los recursos gratuitos que ofrece el subsuelo, de manera que se dispone, por una parte, de la geotermia por aire, una serie de tubos por los que circula el aire antes de recibirlo el climatizador, y por otra del agua, que le llega del Ebro desde una profundidad de 25 metros y por tanto a una temperatura constante de 14 ó 16 grados.

La temperatura de confort irá comandada por el programa de gestión que se activará o desactivará por el detector de presencia y la sonda de temperatura, instaladas en el techo y en el suelo técnico de cada estancia, mismo sistema que rige para la iluminación, cuya intensidad dependerá también de la luz exterior.

El edificio servirá además como vivero de incubación de empresas especializadas en tecnologías de la información, en contenidos audiovisual, multimedia, videojuegos y diseño en el ámbito de la innovación y la creatividad en investigación y desarrollo, en agua y energías renovables o en servicios avanzados en los citados sectores, las veinticinco primeras de las cuales empezarán a instalarse en junio.

Los vehículos eléctricos con baterías de litio no emiten CO2 ni dañan el medio ambiente, siempre que la electricidad provenga de energías renovables, como la eólica, la energía solar fotovoltaica y la termosolar. Los aerogeneradores podrán suministrar la electricidad al vehículo eléctrico, que en un futuro servirán también para almacenar y regular la electricidad intermitente del sector eólico.

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