Centroamérica debe instalar 2.000 MW de energía eólica

Honduras tiene un enorme potencial para la producción de energía eólica, aunque hasta la fecha no ha logrado explotar al máximo esa posibilidad. Según las cifras de Globeleq Mesoamerica Energy, el país podría convertirse en un generador de energía eólica en los próximos años.

De acuerdo a los números de la firma, el potencial eólico técnico (los recursos son mucho mayores) de Honduras representa un 15 por ciento de los más de 2.000 megativos de energía eólica que podrían lograrse en la región, a lo que se sumaría el hecho de que actualmente se desarrolla el parque eólico en Cerro de Hula con aerogeneradores de Gamesa, que generará 100 megavatios y será uno de los parques eólicos más grandes en la región.

Durante una conferencia realizada en la ciudad industrial, Paul York, vicepresidente de Globeleq, mencionó que de un potencial técnico de energía eólica que corresponde a una generación de 2.138 megavatios en toda la región, Honduras puede producir 321 megavatios.

Según esas cifras, Costa Rica tiene el mayor potencial, pues en ese país se podrían generar 500 megavatios. Guatemala está en la segunda posición, pues en ese país se podrían generar 470 megavatios, mientras que Panamá tiene un potencial de 354 megavatios. Los últimos dos lugares los ocupan El Salvador, con 298, y Nicaragua, con 195 megavatios. Las cifras reales, según otras fuentes, son muy superiores a las de Globeleq, pues sólo Nicaragua tendrá más MW eólicos instalados en un par de años.

Al respecto, York declaró que debido al potencial técnico que tiene Honduras, la empresa que representa realiza investigaciones para el posible desarrollo de otros proyectos de energía eólica, especialmente en el sur del país. “Estamos investigando esta alternativa, pero no podemos comentar los lugares específicos. En energía eólica la rentabilidad en la región es adecuada, pero es de riesgo aquí y en todos los países del mundo, debido a que se demora un promedio de 15 años (la instalación de un proyecto)”, manifestó el empresario.

El vicepresidente de la compañía también explicó que la generación de los 2.138 megavatios corresponde al 20% de lo que los países podrían producir, aunque a esto habría que sumarle el crecimiento de la demanda, “lo cual puede implicar de 50 a 100 megavatios adicionales anuales de penetración potencial”.

Actualmente en Centroamérica se ejecutan varios proyectos eólicos de este tipo (sólo esta empresa tiene nueve proyectos eólicos en cartera) pero es el parque eólico ubicado en el municipio de Santa Ana, Francisco Morazán, el que generará más de 100 megavatios de energía y contará con 51 turbinas eólicas que abastecerán el 6 por ciento de la energía de la nación, lo cual lo convertirá en el mayor de la región.

“Estamos en construcción desde noviembre, queremos brindar energía limpia a un buen precio al país, y quizá el aspecto más importante es que suministraremos energía durante el tiempo cuando hay menos agua y menos apoyo de generación de parte de los hidros”, explicó York. Se espera que el parque eólico del Cerro de Hula comience operaciones el próximo año.

En otros países como Nicaragua esta empresa desarrolla un proyecto que generará 23 megavatios y en Costa Rica otro que producirá 12 megavatios.

Raúl Ardito Barletta, jefe de Banca Global e Inversiones para Centroamérica de HSBC, detalló que “hay varios proyectos eólicos que están en planes de tratar de moverse en Honduras, cuya inversión es de entre 140 y 300 millones de dólares.

En Panamá hay proyectos de entre 300 y 500 millones de dólares; en El Salvador, de más de 600 millones. Las necesidades son grandes, por lo que las inversiones van a tener que ser grandes. Se requiere del involucramiento de todas las partes para poder lograr hacer esas inversiones”, sostuvo.

Según Globeleq, hasta el 2009 Honduras tenía una capacidad instalada de 613 megavatios de energías renovables, pero ésta podría incrementar en el futuro. “Consideramos que el Gobierno está apoyando al país en este tema. Con la licitación del año pasado para estos proyectos y la aprobación de los 47 contratos para generar energía se está en la dirección correcta en este tema”, finalizó York.

Los vehículos eléctricos con baterías de litio no emiten CO2 ni dañan el medio ambiente, siempre que la electricidad provenga de energías renovables, como la eólica, la energía solar fotovoltaica y la termosolar. Los aerogeneradores podrán suministrar la electricidad al vehículo eléctrico, que en un futuro servirán también para almacenar y regular la electricidad intermitente del sector eólico.

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