El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, endurecerá las medidas para luchar contra el cambio climático y, según las nuevas disposiciones, las centrales energéticas tendrán que reducir en los próximos 15 años sus emisiones dañinas un 32 por ciento en comparación con 2005, informó hoy "The New York Times".

Energías renovables, solución al cambio climático

REVE

Entre ellas, el ecretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry citó el aumento en la exigencia de eficiencia para los automóviles, la propuesta de reducción de emisiones de nuevas y viejas centrales eléctricas, y el impulso a las energías renovables como la energía solar y eólica.

El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, advirtió que de no afrontar el cambio climático implicará una amenaza para la salud y los suministros alimentarios, y apuntó que “la solución” pasa por modificar la política energética.

“La solución al cambio climático nos está mirando a la cara. Es la política energética (…). Si no lo encaramos, es una amenaza urgente a nuestra salud y suministros alimentarios”, señaló Kerry con motivo del Día Mundial de la Tierra, el que se celebró este miércoles.

El jefe de la diplomacia estadounidense, que ha hecho de la lucha contra el cambio climático uno de los elementos clave de su agenda, indicó que, “si apostamos por una economía global limpia, podemos recortar en gran medida las emisiones de carbono a la atmósfera y prevenir los peores impactos del cambio climático”.

“Nuestro mundo está cambiando de manera fundamental. Catorce de los quince años más calurosos del planeta han tenido lugar desde 2000. Y el año pasado fue el más cálido de todos”, agregó Kerry.

Ante ese problema, destacó las acciones tomadas por el Gobierno estadounidense, que calificó como “las más ambiciosas de nuestra historia”.

 

No obstante, Kerry reconoció “la realidad  es que ningún país puede solucionar el reto climático por sí solo”, por lo que instó a la comunidad internacional a lograr un acuerdo “significativo” en la Conferencia del Clima de la ONU en París a finales de año.